Reconocer que el chavismo ayuda a la mayoría.

Traducción del artículo de Eva Golinger publicado el 27 de febrero de 2014.
Artículo original: www.nytimes.com
Twitter del autor: @evagolinger

La Intensa polarización en Venezuela encabeza las dificultades de esta importante nación productora de petróleo. Con millones que vivían en la miseria cuando Hugo Chávez fue elegido por primera vez presidente en 1998, las divisiones entre la Venezuela de ricos y pobres eran severas. Chávez prometió revolución, una transformación total del sistema social, político y económico del país. Sus políticas a partir de finales de 1998 hasta finales de 2012, condujeron a una reducción del 50 por ciento de la pobreza y una caída del 65 por ciento en la pobreza extrema.

La mayoría de los venezolanos quieren la paz y el progreso, no un retorno a un pasado aún más desigual. La voz de los anteriormente marginados tuvo una influencia importante en las políticas de gobierno, lo invisible se hizo visible. La participación en la vida política se elevó a su punto más alto y floreció la democracia.

La élite que había controlado previamente el país, se negó a aceptar la mayoría democrática y trató de derrocar a Chávez en un golpe de Estado en abril de 2002 respaldado por Washington. Cuando ese intento fracasó, se emplearon otras tácticas, incluyendo el sabotaje económico y el referéndum revocatorio que Chávez ganó con una victoria aplastante del 58 por ciento en 2004.

Casi una década más tarde, con el partido socialista de Chávez en el poder, la polarización continúa al igual que la negativa de la oposición a reconocer la legitimidad de la mayoría. Mientras las protestas actuales en Venezuela reflejan el descontento con la inflación, la escasez de productos de consumo y una alta tasa de criminalidad, los que conducen las marchas callejeras tienen un objetivo específico: el cambio de régimen.

Los problemas que enfrenta Venezuela deben resolverse colectivamente, con la participación de todos los sectores de la sociedad. El presidente Nicolas Maduro dio el primer paso al acoger una conferencia de paz de esta semana con líderes empresariales, representantes de la comunidad, líderes religiosos y políticos. Por desgracia; el liderazgo de la oposición boicoteó el foro que muestra una falta de compromiso con el diálogo.

Entre tanto, mientras la oposición se niegue a respetar la voluntad de la mayoría y la legitimidad de un gobierno elegido democráticamente, será difícil de encontrar un espacio común para avanzar hacia adelante. La mayoría de los venezolanos quieren la paz y el progreso, no un retorno a un pasado indigno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s